Los valores heridos de la profesión

El 3 de mayo fue el Día de la libertad de una prensa que tiene poco que celebrar. Me llena de rabia decirlo, pero creo que sería peor no hacerlo. En días como estos todos nos ponemos muy dignos hablando de independencia, de respeto, de veracidad y de imparcialidad. Y, por supuesto, no seré yo la que no defienda todas estas cosas o la que ponga en duda la necesidad de una prensa libre e independiente. Sí. Estamos necesitados de una prensa libre que, hoy por hoy, tristemente, no existe. Los medios hace mucho que yacen al calor de intereses publicitarios, empresariales, económicos o personales y dentro de ellos queda gente de lo más variado: desde periodistas vendidos al mejor postor hasta periodistas con principios. Y en medio, entre los unos y los otros, la mayoría. La de todos aquellos que buscan combinar su ética periodística con pagar las facturas del mes. Esa mayoría que hace casi todos los días cosas con las que no está de acuerdo, que protesta cuando le cambian el enfoque de su noticia y ejerce su derecho al pataleo retirándole la firma. Porque cuando la dignidad y los principios no dan de comer, la seguridad de que nadie te va a asociar con una información con la que no estás de acuerdo es la única de nuestras armas.

Pero, como digo, en esta profesión no todos estamos en el mismo carro. Estamos los currelas esos a los que acabo de hacer referencia, los que intentamos no olvidar la ética profesional desde nuestra pequeña parcela. Somos los mismos que nunca podremos lanzar un órdago individual ante las grandes injusticias que aquejan a la profesión, porque la respuesta de nuestros jefes no tardará en llegar en forma de ‘patada en el culo’ y, para colmo, además de acabar en la calle, ‘nuestra hazaña’ no habrá conseguido ni un ápice de repercusión, así que, simple y llanamente, no habrá servido para nada más que para complicarnos un poco más una vida ya de por sí complicada. Pero también están los que podríamos llamar ‘periodistas marca’. Son todos aquellos reconocidos por la opinión pública, ya sea por su brillante trayectoria o por otras causas en las que prefiero no entrar. Todos ellos gozan, eso sí, de un poder y de una influencia mediática que le es inalcanzable al periodista de a pie, y sus palabras y sus actos tienen tal repercusión que al medio siempre le será muy difícil darles una patada en el culo sin dar explicaciones.

Por eso, al hilo de todo esto, entiendo la decisión de callar de todos esos periodistas currelas de la SER, que critican en bajito las lamentables decisiones de su todopoderoso jefe Juan Luís Cebrián, pero no pueden arriesgarse a ponerse gallitos y acabar siendo los más chulos de la república independiente de su casa. También entiendo que el despido de Ignacio Escolar y la prohibición a los periodistas de PRISA de acudir a la Sexta como colaboradores cuente con el apoyo y la indignación de ‘periodistas marca’ que no trabajan para PRISA, como Jordi Évole, Ana Pastor, Lucía Mendez o Victoria Prego. Siempre es más fácil criticar al toro desde la barrera, porque no hay riesgo de que se te lleve por delante. Pero lo que no entiendo, lo que de verdad no entiendo, es el silencio de todos esos periodistas que trabajan en PRISA, pero que sí que tienen capacidad para plantarle cara a Cebrián. ¿De verdad Pepa Bueno, Iñaki Gabilondo, Gemma Nierga, Carles Francino, Ángels Barceló o Montserrat Domínguez no consideran la decisión personalista de su jefe un atropello a la libertad de prensa que todos decimos defender? Solo Javier del Pino ha sido capaz hasta el momento de saltarse la orden de Cebrián y mantener en su programa a periodistas ‘vetados’. Su valentía le honra, pero no hace olvidar lo solitario de su gesto. Por supuesto que la dignidad de esta profesión no está solo en manos de unos cuantos periodistas estrella, pero se agradecería que, ellos que se lo pueden permitir, fueran capaces de romper con un corporativismo absurdo que les impide denunciar los valores de una profesión con la que dicen estar comprometidos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Temas

  • Archivos

A %d blogueros les gusta esto: