No recuerdo tu cara

Hace ya muchos años que no recuerdo tu cara. Sé que era una cara amable, que siempre sonreía al mirarme. También sé que siempre estabas pendiente de mí, que para ti era la más guapa y también la más lista. Sé que cada deseo que salía de mi boca de niña, se convertía en realidad pronto (ahora no sería tan fácil!!).

Sólo recuerdo tu rostro por las fotos, pero aún conservo un cubo de hojalata del que me encapriché. Tú no dudaste en comprármelo. También tengo regalos más caros: los pendientes de una comunión a la que no viniste o el mantón de manila que nunca me llegaste a ver puesto. Y recuerdo una Nancy que los Reyes dejaron en tu dormitorio (cuando aún tenías uno propio) mientras yo estaba con varicela. Llevaba una falda naranja de volantes y un jersey blanco.  Aunque no te negaré, que el cubo de hojalata y colorines es lo que conservo con más cariño.

Recuerdo como me sonreías desde la segunda cama de mi habitación, en la que estuviste tanto tiempo,  aunque mi niñez no me permitía entonces saber el esfuerzo que te suponía disimiluar tu dolor para ofrecerme tu mejor sonrisa.

También recuerdo lo fuerte que apretaba tu mano cuando las cosas se ponía feas, cuando Papa Noel me preguntaba por qué no comía bien o cuando mis padres me gritaban por algo que tú, como yo, siempre considerabas injusto.

Sólo recuerdo tu cara por las fotos y, de lo demás, ya ves que no guardo más que un puñado de recuerdos, muchos menos de los que querría. Sin embargo, este puñadito de imágenes mentales son suficiente para que no hayan parado de correr lágrimas por mis mejillas desde que he comenzado a escribir esto. Compartimos juntas pocos años de nuestras vidas. La tuya fue demasiado corta para que yo llegara a alcanzarte como es debido y, sin embargo, ahora, cuando miro la foto nuestra que tengo en la corchera del despacho, cuando veo lo feliz que parezco sentada en tus rodillas, sé que eso seguiría siendo así, si la vida nos hubiera dado tiempo.

Hoy hace 22 años que te fuiste. Y, caprichos de la mente, ese día sí que lo recuerdo perfectamente.

Yaya, allá donde estés, que sepas que tu nieta no olvida ni un sólo día lo poco que pudo tener de ti.

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Comments
2 Responses to “No recuerdo tu cara”
  1. Pero que xorrosa eres!! Si es que también la Diani tiene su corasonsito!! No, en serio, es curioso que haya personas que sean capaces de dejar tanta huella en tan poco tiempo. Y es una pena que la vida te quite prematuramente a gente que sabes que hubiera sido importantísima.

    Yo recuerdo que cuando hacía teatro en el cole, cuando tenía que llorar o entristecerme ‘por exigencias del guión’, siempre pensaba en mi yaya, porque no había nada que me emocionara tan rapido como pensar que ella no estaba. Y aún hoy me pasa, siempre me emociona mucho pensar en ella, no sé por qué me pasa, pero hay un sentimiento muy fuerte que no se ha ido a pesar de los años y de lo poco que recuerdo de ella.

  2. Diani dice:

    Me acabas de hacer llorar cabrona!!Qué bonito… me he visto reflejada en tus palabras. La mía se fue cuando tenía 7 años y por culpa de la misma p. enfermedad y, aunque mis recuerdos son otros, el sentimiento es el mismo.

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