Hipocresía

Definitivamente soy una inocentona. Sí, tal vez no me creáis y estéis pensando ahora mismo ¿inocente tú?? Pues sí, así es. Porque una persona que se lo cree todo puede ser dos cosas: o inocente o tonta del culo. Y como estoy hablando de mí misma, pues, ya me perdonaréis, pero prefiero pensar que soy lo primero.

Y es que yo, a pesar de que la realidad me suele dar unos hostiones elegantes últimamente, siempre había pensado que la profesión hacía un poco a la persona. Esto es, si tú eres médico no te la puede pelar la salud de la gente, si tú eres cura no te la puede pelar Dios, si tú eres periodista no te la puede pelar lo que sucede y si tú eres sindicalista, no te la pueden pelar los trabajadores.  Pero no es así amigos.  Y es que me he dado cuenta de que no es la profesión la que hace a la persona, sino al revés. Por eso hay médicos endiosados que se creen por encima del bien y del mal, curas pederastas y monjitas con miles de euros en los armarios de su convento mientras predican caridad, periodistas que utilizan lo que sea y a quien sea con tal de tener un buen titular y sindicalistas a los que habría que nombrar presidentes de la CEOE, porque como defensores de los empresarios darían mucho mejor el perfil que como defensores de los trabajadores. De estos últimos conozco a dos y me están tocando muchísimo los cojones (que ya es chungo, sobre todo porque no tengo). Si queréis os los presento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Temas

  • Archivos

A %d blogueros les gusta esto: